Siempre he pensado que el hecho de no escribir es buena señal, generalmente hablando, pues más que de escribir hago referencia a la "necesidad de relatar", de contar o resumir un sinfín de acontecimientos, en muchas ocasiones sinsabores, en unas pocas líneas con la suerte de que ese día te haya al menos rozado la musa de la inspiración. Y no, no es que hoy sea un día de esos siendo honestos, pero las ganas son ya demasiadas y son años los que cuento sin ponerme frente a un folio con el claro objetivo de dar rienda suelta a la mente y las palabras sin mayor interés que darme a uno de mis dos grandes placeres.
Alguna vez me he decidido a lanzar algunas líneas pero entre las cuales solo se encontraban temas de índole política o similares, textos fríos, concisos y con un mensaje claro y sistemático, sin más. Sin duda es algo que me gusta, llevo mis años ya dedicando tiempo a ello y no dejaré de hacerlo, pero más que una afición ha sido mi refugio, mi tema del que hablar y por ende disuadir "otros" que no quería bajo ningún concepto tocar ni siquiera de pasada. Supongo en este momento que de ahí proviene esa pasión mía por la querida política y sus múltiples conversaciones posibles de ella surgidas.
Cansa. Todo el trabajo que conlleva formar una personalidad, trabajarla, pulirla pero, sobre todo, blindarla hasta quedar completamente sellada tiene más esfuerzo del que puede parecer. Y si hay algo que cansa aún más es su pesada carga, inhumana y desastrosa. Porque claro, una personalidad no es un traje de gala el cual te pones en contadas ocasiones, ni la vestimenta de los días festivos, son los zapatos en los que toca meterse todos y cada uno de los días sin importar que uno de ellos estés harto o prefieras otros, son los elegidos y de querer cambiarlo algún sacrificio deberás hacer irremediablemente.
Ahora me pregunto ¿qué fue de mis escritos? aquellos donde quizá era como ese gran resto, sí, pero donde soltaba sin pensar dos veces todo cuanto tenía adentro sin reparar en las reacciones de los demás. Han quedado muy lejanos, demasiado, y lo peor es todo el tiempo que ha pasado hasta encasillarme en esto, esto que soy yo ahora mismo...